Ajuares

adorno

Ajuar del Señor

Hasta tres juegos de potencias y otros tantos de sogas posee el Santísimo Cristo.

Las potencias de mayor antigüedad pueden ser datadas en torno al siglo XVIII, de factura mejicana y realizadas en plata. Son las de mayor sencillez pero también una de las pocas piezas que la Hermandad posee de esta época y que sirven de testigo de la importancia del comercio con las indias para esta Hermandad.

De mayor riqueza y suntuosidad son las elaboradas en 1957 por Jesús Domínguez, realizadas en plata de ley sobredorada, destacan por su tamaño y calidad en el repujado, en las galletas podemos observar 3 óvalos que componen el anagrama JHS. Originalmente son terminadas con profusión de piedras preciosas que no han llegado a nuestros días.

Las más actuales son de plata de ley sobredorada como las anteriormente descritas, al igual que las de 1957 posee en su galleta una cartela central con el anagrama JHS.

Las sogas son realizadas en hilos de oro, rematadas con artísticas borlas enriquecidas incluso con piedras preciosas, utilizando para su elaboración diferentes técnicas e hilos de oro a semejanza de la tradición sevillana.

La que más se aleja del resto es casualmente la que más recientemente se ha adquirido, respondiendo sus borlas a una tipología más sencilla, propia de los ornamentos realizados en Francia durante el siglo XIX.

Ajuar de la Virgen

Coronas y diadema:

posee dos coronas que son alternadas en las vestimentas y cultos de la Hermandad, así como una diadema.
La más antigua de ellas fue realizada en plata de ley sobredorada en el año 1940 por Orfebrería Rodríguez (Jerez de la Frontera), guardando unas líneas clásicas con un canasto alto y profusamente decorado del que parten sendos imperiales que, unidos al centro, sirven de punto de apoyo en el eje central para el resplandor. Éste es de gran elegancia y responde a los cánones que tradicionalmente se siguen en la orfebrería jerezana. Rematado su conjunto por estrellas que con el paso del tiempo no se han conservado a día de hoy. Toda esta obra está enriquecida con diversas piedras entre las que destacan las perlas y los granates.

La más rica y moderna es realizada en Orfebrería Villarreal en el año 1992, realizada en oro y plata, contando con piezas en marfil y enriquecida con piedras preciosas. El canasto responde a una disposición casi arquitectónica, disponiéndose en él numerosas capillas con ornamentación floral y angelotes, portando el central el escudo de la Hermandad. Los imperiales de valiente silueta parten del canasto en número de 6 y uniéndose en el centro al resplandor sirven de sustento al orbe de marfil con brillantes del que nace una artística cruz de joyería. El resplandor se halla profusamente decorado con motivos vegetales, ángeles y piedras de tonalidad roja.

La diadema es una de las piezas de mayor interés y mérito artístico de cuantas componen el ajuar de la Virgen. Realizada en plata sobredorada en el año 1958 por Jesús Domínguez, es un bello simulacro de resplandor que parte directamente de las sienes de Nuestra Señora. De impronta clásica, presenta una decoración vegetal y lineal en la que destaca una cartela central con el escudo de la Hermandad y cabezas de ángeles que se distribuyen por toda la obra. Enriquecida por numerosas piedras y rematada en su perímetro por 12 estrellas.

Posee también la dolorosa un aro de estrellas repujado, obra de Orfebrería Villarreal, es la que luce cuando viste de hebrea y se encuentra realizada como todas las piezas descritas anteriormente en plata de ley, esta vez en su color.

Puñales:

Dos puñales que se alternan traspasan el corazón de Nuestra Señora. El más antiguo de ellos es el realizado por Jesús Domínguez en los años 50, profusamente decorado con piedras preciosas y realizado en plata de ley sobredorada. El más moderno es realizado en 2017 por el orfebre cordobés Raúl Cejas quien toma como inspiración en su diseño un hermoso puñal que la Hermandad posee en los años 90 y que por avatares del destino no se había conservado en su ajuar. Está realizado en plata de ley sobredorada y piedras granates.

Saya de tisú de plata

Realizada en los talleres del gaditano Colegio de San Martín y con diseño de Juan Pérez Calvo. Su diseño se enmarca dentro de los bordados realizados para el palio, siendo ejecutados en hilo de oro con numerosas técnicas y tipos de hilo. Se estrena en la Semana Santa de 1963 y es la más rica de las que componen el ajuar textil de la Virgen.

Terno morado

Realizado sobre terciopelo morado se compone de saya y manto bordado en hilo de oro aprovechando para el mismo algunas piezas de un terno litúrgico que poseía la Hermandad datado a principios del siglo XX y proveniente de Valencia. En el manto podemos observar los escudos de la Hermandad y de la Orden Agustiniana. El bordador gaditano Jaime Zaragoza fue el encargado de restaurar y pasar estos bordados al soporte actual y con la composición que observamos hoy día en 1995.

Terno granate

Bordado en oro sobre terciopelo grana en el taller de bordados de la Hermandad bajo diseño y supervisión de su director Jaime Zaragoza. La saya estrenada en 2009 presenta un dibujo asimétrico compuesto de cenefa en la parte inferior de la que nacen gruesos tallos de los que surgen numerosas hojas de acanto, el pecho se encuentra bordado igualmente. En el manto observamos la misma cenefa que en el inferior de la saya siendo estrenado en la cuaresma de 2014.

Saya blanca

Sobre soporte de terciopelo de novia crudo se presentan unos bordados en oro provenientes del mismo terno litúrgico que el terno morado. Primero en 2008 se encuentran sobre otomán blanco, llevando a cabo su adaptación el taller de la Hermandad, pero fueron deshechos y guardados. En el año 2017 se recuperan estos bordados y se enriquecen con otros de nueva factura para recuperar esta prenda al uso diario de la Virgen.

Posee también la Virgen de la Amargura numerosas sayas y mantos de brocado y espolín, así como de terciopelo, que vienen a completar su ajuar textil.